Pasar al contenido principal
Museo Casa de Yrurtia

18 de Abril Dia Internacional de los Monumentos y Sitios

Este grupo escultórico se concibe a principios del siglo XX para la ciudad de Buenos Aires, una metrópolis en plena expansión. Se realizó en el marco de un plan de embellecimiento del espacio público, que no solo se basaba en su reformulación por medio de jardines y paseos, cuyos diseños estarían a cargo de Carlos Thays, si no también a su ornamentación con obras de arte

Se buscaba entonces crear nuevos espacios de socialización para los diferentes grupos inmigratorios que poblaban la ciudad y generar una identidad común por medio de esculturas y monumentos

El intendente de la ciudad de Buenos Aires, Carlos Torcuato de Alvear, le encargó a Yrurtia en 1907, la realización de un monumento al trabajo. El escultor presenta a la Municipalidad una maqueta llamada “El Triunfo del Trabajo”, el proyecto fue aceptado y se acordó en 1907 un contrato para su realización.

En sus comienzos Yrurtia pensó en un grupo reducido de figuras dividido en 2 grupos: “El esfuerzo común” y el “El triunfo”.

Posteriormente eleva el número de figuras a diez y seis y hacia 1911, la obra encuentra su formato y nombre definitivo “Canto al Trabajo”, catorce figuras, hombres, mujeres y niños, divididos en tres grupos, “Cooperación”, “Triunfo del trabajo” y “Porvenir”, que agrupados en un extremo arrastran con sogas una gran piedra.

Según palabras del propio Yrurtia.: ..es un canto al amor, una representación de lo que la mujer significa en la vida de los hombres, como sostén, como alegría y esperanza en la lucha. Así le sabe llevar la angustia (grupo último) al triunfo con la familia (grupo primero) que contempla la alegoría de la esperanza con los tres felices niños. El «Canto al Trabajo» creo pues enseñará (…) el culto que debemos a la mujer, única inspiradora de nuestros nobles gestos (...)

Rogelio Yrurtia se trasladó a su taller parisino para trabajar en la obra. Pensado en sus inicios para ser esculpido en mármol de Carrara, el grupo escultórico fue finalmente fundido en bronce en los talleres de Alexis Rudier, en París.

En Buenos Aires se seguían con interés los progresos en la realización a través de las fotografías que Yrurtia enviaba desde París, las cuales eran publicadas en los medios gráficos locales.

La obra fue exhibida en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1922, donde permanecíó en exposición hasta 1927 año en que fue trasladada e inaugurada en la Plaza Dorrego, en el barrio de San Telmo.

Una década después “Canto al Trabajo” encontró su emplazamiento definitivo en la Avenida Paseo Colón al 800, sobre la Plazoleta “Coronel Manuel de Olazábal”, hoy Pazoleta Eva Perón frente a la Facultad de Ingeniería.

Canto al Trabajo sigue siendo un monumento con plena vigencia en la actualidad, tanto por su dimensión estética como por el espíritu moderno y transformador con el que fue proyectado